Ficha técnica:
TÍTULO
ORIGINAL: Trackdown
(Track Down - Takedown)
AÑO: 2000
DURACIÓN: 96
min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Joe
Chappelle
GUIÓN: David Newman, Leslie
Newman, John Danza, Howard A. Rodman (Basada en el libro Takedown de John Markoff y Tsutomu Shimomura)
FOTOGRAFÍA: Dermott Downs
REPARTO: Skeet Ulrich, Tom Berenger, Jeremy Sisto, Russell
Wong, Angela Featherstone, Donal Logue, Chris McDonald, Master P, Amanda Peet
GÉNERO: Thriller. Acción
SINOPSIS: Basada en una historia real, la película, narra la historia de uno de los hackers más famosos del mundo, Kevin Mitnick (Skeet Ulrich). Tras diversos delitos informáticos, Kevin se encuentra en libertad condicional. Pese a ello tratara de conseguir su último reto: piratear el sistema de seguridad informática, inventado por el experto que trabaja para el gobierno, Tsutomu Shimomura (Russell Wong). Pero lo que consigue robar es algo con un valor y un poder mucho mayor de lo que él buscaba.
Kevin David Mitnick es uno de los piratas informáticos más famosos de los Estados Unidos. Fue arrestado en el 1995, tras ser acusado de entrar en algunos de los ordenadores más "seguros" de EE.UU, y despues de haber sido procesado judicialmente en 1981, 1983 y 1987 por varios delitos informáticos.
Lo que más llama la atención desde el punto de vista de los espectadores sin conocimientos informáticos, es la facilidad que tienen los expertos en informática o hackers, como el protagonista de la película, para acceder a nuestros datos, nuestras conversaciones telefónicas, etc. Resulta increíble como instituciones gubernamentales o grandes empresas tienen agujeros en sus ordenadores, donde almacenan datos que podrían poner en peligro la seguridad de los ciudadanos. Si bien es cierto, estas puertas ocultas son imposibles de detectar si no se poseen los conocimientos de estos expertos revienta-cortafuegos.
Por otro lado, pese a que no se puede justificar la actitud del protagonista del film, cabe destacar la manera en que pasa inadvertida la potente arma informática de Tsutomu Shimomura, con la que se topa Kevin por error, que podría resultar mucho más dañina para la humanidad, pero pese a ello, su creador tiene más suerte que el protagonista al final de la historia.
Estamos ante una película muy interesante para conocer uno de los procesos judiciales mas comentados en la prensa estadounidense sobre delitos informáticos, y también para la gente que quiera saber más sobre la actividad de los hackers, ya sean entendidos en la materia o simples espectadores.
TÍTULO
ORIGINAL: Trackdown
(Track Down - Takedown)
AÑO: 2000
DURACIÓN: 96
min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Joe
Chappelle
GUIÓN: David Newman, Leslie
Newman, John Danza, Howard A. Rodman (Basada en el libro Takedown de John Markoff y Tsutomu Shimomura)
FOTOGRAFÍA: Dermott Downs
REPARTO: Skeet Ulrich, Tom Berenger, Jeremy Sisto, Russell
Wong, Angela Featherstone, Donal Logue, Chris McDonald, Master P, Amanda Peet
GÉNERO: Thriller. Acción
Estoy totalmente de acuerdo con Raúl. Resulta impresionante el hecho de que, pese a que creamos estar protegidos y conservar nuestra intimidad, cualquier persona (con unos conocimientos específicos en la materia, obviamente) pueda acceder a nuestros ordenadores y apropiarse de nuestras cosas personales.
ResponderEliminarLa película no solo sirve para que podamos conocer la historia que cuenta, la cual ha ocurrido en realidad, sino que además nos hace ver que nuestra protección y seguridad en la red son vulnerables y, lo que es peor, también lo son las de gobiernos e instituciones que conforman la estructura de nuestra sociedad y que, en cualquier momento, pueden verse amenazadas por hackers como el protagonista de esta película.
Con esta película se demuestra que realmente los internautas, o mejor dicho, los ciudadanos y ciudadanas de cualquier parte del mundo no tienen su intimidad, sus datos y su privacidad "bajo llave".
ResponderEliminarEn un momento determinado, algún hecho puede hacer que cualquier gobierno se introduzca en los datos de sus ciudadanos para usarlos contra ellos. Esto puede estar relacionado con la censura en Internet, que ya se lleva a cabo en países como China, para controlar a la población y usar la Red como altavoz de los políticos de turno.
Por ello, es malo para gobiernos y empresas que existan hackers que puedan sortear su seguridad, mucho más cuando se trata de terrorismo. Pero sigue siendo peor que los hackers se pongan a disposición de un gobierno ya que este podría usarlos para inmiscuirse en la intimidad de cualquier persona o incluso alterar datos para acusar a activistas que no son vistos con buenos ojos por los de "arriba".
Como bien ha dicho Raúl, la película Hackers está basada en la historia de Kevin Mitnick, uno de los hackers más famosos del mundo (el mejor según dicen muchos).
ResponderEliminarSu último arresto fue en 1995, acusado de entrar en alguno de los ordenadores más seguros de los Estados Unidos. Ya había sido procesado en 1981, 1983 y 1987 por diversos delitos electrónicos. Su caso alcanzó una gran popularidad por la lentitud su proceso y a las estrictas medidas a las que se veía sometido. Desde que salió de prisión en 2002, se dedica a la consultoría y asesoramiento en materia de seguridad.
El caso y, en especial, la persecución que acabo con su captura en 1992 han sido fuente de inspiración de numerosos libros. Esta película, en particular, se extrae de "Takedown" un best seller escrito por Shimomura (quien atrapó a Mitnick) y por un periodista llamado John Markoff conocido detractor del fugitivo. Por esto creo que podría faltar una parte de la visión de los hechos, la del primer implicado.
Mi compañero ha mencionado el debate a cerca de la privacidad y seguridad en las redes, que deja entrever la película. En ella podemos ver como existen personas que sin mayor esfuerzo pueden acceder a todo tipo de informaciones confidencial. ¿Dónde se encuentran los límites entre lo público y lo privado?
Por último me gustaría destacar que en la película se muestra la fijación del personaje por conseguir, constantemente, nuevas metas. La historia se enmarca en los años 80 y 90, y esto se refleja de maravilla en el film.
La película Hackers 2 - Operación Takedown plantea un dilema interesante y que además preocupa a muchos usuarios de internet en la actualidad: La pérdida de nuestra intimidad. Y es que son estas acciones de hackeo las que provocan que la gente tenga miedo a adquirir cualquier producto a través de internet o a dar sus datos y rellenar cualquier formulario a través de la web. Sí que es verdad que las empresas que se dedican a ofrecer estos servicios se encargan de que la privacidad de los usuarios sea protegida, pero sin embargo, ¿estamos totalmente seguros ante un ataque de hackeo?
ResponderEliminarY es que por ejemplo tenemos un caso reciente en el que, tras el cierre de Megaupload, la organización Anonimous hackeó, entre otras, las webs del departamento de justicia de los EE.UU., o la web de la Casa Blanca, páginas web que además poseen datos confidenciales muy importantes en términos de seguridad de los estados y de los ciudadanos, y que pueden poner en peligro a ese país.
Por ello la justicia debería perseguir estos actos que pueden ser perjudiciales para todos, tal y como se presenta en la película que estamos comentando
Despúes de todo lo dicho por mis compañeros con lo que estoy de acuerdo totalmente en que los hackers deberían estar controlados por el peligroa la intimidad que suponen estos individuos y me gustaría remarcar en especial el papel de Tsutomu Shimomura, pues aunque durante toda la película y en la realidad persiguió a Mitnick no se sabe muy si por justicia o por envidia de poder hacer lo que él hacía, pues el no era nada más y nada menos que otro hacker al servicio del poder del gobierno estadounidense, otro individuo que robaba datos sin permiso, una persona sin escrúpulos para robar los datos de los demás sin permiso pero que en teoría ayuda a la seguridad nacional estadounidense lo que es una hipocresía,
ResponderEliminarCon todo ello, me gustaría por último remarcar como el poder de los hackers que tienen el control de los datos y de la vida de muchas personas es muy dañino para las sociedades